¿Dónde vas tú poeta sin horizonte
buscando ansioso a quien de ti se esconde?
Busco y hallo de mi inspiración el vacio,
mi corazón atisba su sombra tenue;
añora aquellas íntimas tardes de estío,
tú tan cerca, tan encendida y tan breve...
Entonces me sentí Luna y Sol en su explendor,
estudié autores de aquella Murcia anterior,
de cuyos sueños y obras fuí admirador;
emulé su prosa, de su estilo elegí lo mejor,
bellos versos nacían espontáneos en mi interior,
tenía la palabra y el alma siempre en la boca,
y la pluma en mi mano era cual clavel y rosa;
de mi tierra abordé su más grande etapa histórica,
de poetas del Casino de Murcia fuí presentador,
en pueblos de Murcia elegido fuí para dar el pregón,
requerían mi presencia los medios de información,
y al más grande trovero murciano dediqué bella canción;
Fué entonces mi más grande y sincera ilusión,
brindar a mis dos pueblos y a la Murcia de mi corazón,
los más hermosos y ricos frutos de mi poética inspiración.
Sensible, romántico,locuaz y apasionado,
sobre mí se posaba un mar de sueños,
en frondosos bosques me interné soñador,
encontré mi musa,se adentró en mi corazón,
reposé en sus senos, acaricié su piel,
a azúcares de fresa me supo y a dulce miel.
Ella me trajo el verso perfecto,
mimosa me lo mostró en el aroma de las flores,
en el dulce vuelo de variopintas mariposas,
en el inmenso resplandor de las estrellas.
Ella resucitó en mí recuerdos,
bajo los rayos solares;
pisando las hojas secas,
que de los árboles caen,
las hojas secas de Bécquer,
que se quejan al quebrarse,
las hojas secas que lloran,
y el viento arrastra y deshace...
¿Dónde estará ahora ella,
la de mis días estelares,
la que tenía ojos de fuego,
bajo el pelo de azabache?
Aquellos días embusteros,
tan huidizos, tan fugaces...
Hoy, mi vieja pluma olvidada,
por la humana ingratitud,
en su negra tinta yace enterrada,
junto a mi lejana juventud.
Sola, sin musa y abandonada,
en triste y nostálgica decadencia,
mi inspiración atormentada,
vomita versos sin elocuencia.
Pluma de mis abuelos,
estrofas de amores y celos,
tardes plenas de anhelos,
novias, fútbol y desvelos,
Padres, hermanos..¡ Todo cuanto quería !
entrañables fechas de hogar y familia;
como de campanas siento el eco de aquellos días,
lejanos ya en la distancia, sólo recuerdo queda en mi vida.
Pensé que la belleza de mis versos era cosa eterna,
que en su luz interior siempre prendería la llama;
perdido el ingenio, no he sabido encenderla,
hoy sólo me queda de poeta, el alma.